El verano es uno de los períodos más críticos para el ganadero colombiano. La falta de lluvias reduce el rebrote de los pastos, afecta la calidad nutricional del forraje y obliga a los animales a caminar más para encontrar alimento. Sin embargo, con una fertilización bien planeada es posible mantener la producción de pasto y sostener la carga animal durante la época seca.
¿Por qué fertilizar en verano?
Aunque parece contradictorio aplicar fertilizantes cuando no hay lluvia, la fertilización en verano cumple un papel preventivo y de preparación. El objetivo no es estimular un crecimiento inmediato —que no ocurrirá sin agua— sino preparar el suelo para que, cuando lleguen las primeras lluvias, el pasto rebrote con fuerza y rapidez.
Además, el estrés hídrico hace que los pastos consuman más nutrientes del suelo para sobrevivir. Reponer esos nutrientes evita que el suelo quede empobrecido al inicio de la siguiente temporada de lluvias.
Productos recomendados
1. Urea 46%
La urea es la fuente de nitrógeno más económica disponible en Colombia. Es ideal para pastos de corte como el maralfalfa, el pasto king grass y el imperial. En verano, aplica a dosis reducidas (50–80 kg/ha) solo si hay algo de humedad en el suelo o si se anticipa lluvia en los próximos días.
Precaución: nunca apliques urea sobre suelo completamente seco. El fertilizante puede volatilizarse y perderse sin beneficio alguno.
2. Fertilizantes fosfóricos (DAP o Superfosfato Triple)
El fósforo favorece el desarrollo radicular y la tolerancia al estrés hídrico. A diferencia del nitrógeno, el fósforo no se volatiliza y puede aplicarse en verano con mayor seguridad. Dosis recomendada: 60–100 kg/ha de DAP.
3. Sulfato de potasio
El potasio mejora la resistencia de la planta a la sequía y a las enfermedades. En veranos prolongados, los pastos que reciben potasio sufren menos quemaduras foliares y mantienen mejor color y textura.
Cuándo aplicar
Errores comunes
- Aplicar urea en pleno sol y suelo seco. Se pierde hasta el 40% del nitrógeno por volatilización.
- Sobrefertilizar pensando que más es mejor. En verano, dosis altas sin agua queman el pasto.
- No hacer análisis de suelo. Aplicar lo que no falta es dinero botado. Un análisis de suelo cuesta menos de $80.000 y ahorra mucho más.